Porque todos los días consumo algo de televisión. Además, me gusta ver qué programas tienen más o menos audiencia. Y considero este cacharro como una fuente de entretenimiento y de sociabilidad, aunque no estoy muy seguro del significado del segundo sustantivo. Por fin, porque escribir sobre la televisión es más fácil que hacerlo sobre política: la gente, en teoría, se enfada menos.